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Los principales errores de las Pymes en su gestión de los Recursos Humanos

principales errores de las pymes en la gestión de los recursos humanos

Las personas que trabajan en una pyme son su principal activo. Unos trabajadores que estén motivados y comprometidos con la empresa son fundamentales para que un negocio salga adelante y prospere. Por ese motivo, es fundamental que se preste atención a la gestión que se hace de los recursos humanos y no se cometan errores que pueden dañar la imagen y la reputación de la empresa.

Si te interesa este tema, sigue leyendo porque a continuación hablaremos de los principales errores que comenten las Pymes en  la gestión de los Recursos Humanos. 

1. Mala gestión de los recursos que se destinan a realizar los procesos de selección de personal

Habitualmente dentro de las pymes es el propietario del negocio el que se encarga de realizar el proceso de selección y quien termina contratando a las personas que van a formar parte de la plantilla de la empresa. No siempre contrata al candidato más cualificado o el que mejor se adapta a las exigencias del puesto de trabajo, sino que se guía por una buena impresión o la recomendación de algún amigo o conocido.

Contratar a una persona que no está cualificada para el puesto supone un importante coste para la empresa, ya que mantener esa persona en plantilla derivará en la contratación de otra que sí lo esté, o supondrá asumir los costes extras de un despido junto con los de una nueva contratación.

Hay que dedicar un tiempo a verificar los datos que aporta el candidato, pedir referencias y hacerle una o dos entrevistas que permita conocer realmente a esta persona y verificar si reúne las actitudes para el puesto. Si no cuenta con la capacidad,  la mejor solución es hablar con una empresa externa especializada en la selección y gestión de recursos humanos, como Tempotel.

2. No proporcionar formación a los trabajadores

Un plan de formación mejora la cualificación de los empleados y su motivación. Además, refuerza el sentimiento de pertenencia y también los hace sentirse más motivados. Cuando un empleado se siente parte de una empresa aumenta su periodo de permanencia, lo que beneficia al negocio. Un empleado desmotivado o que se siente estacando, terminará abandonando la empresa lo que incrementa la rotación del personal y disminuye la productividad.

Por otro lado, los empleados estarán preparados para adaptarse a los cambios que provocan la evolución de los entornos de trabajo producto del avance de las nuevas tecnologías y harán que la empresa sea más competitiva dentro del sector.

3. No disponer de un plan de integración para los nuevos empleados

Un trabajador tarda entre 3 meses y 1 año en adaptarse a un nuevo empleo y alcanzar su máximo de productividad, según los expertos. Sin embargo, un buen plan de integración puede acelerar este proceso y reducir los costes que la baja productividad de este empleado pueda ocasionar a la empresa.

Los trabajadores se integran en la cultura de la empresa más rápido y dominan su trabajo mucho antes, de manera que comienzan a generar beneficios para la empresa en un menor tiempo que si se deja su adaptación al azar.

4. No concretar los cargos y las funciones de cada puesto

En las pymes se suele ir contratando a personas según las necesidades que se tengan y no existe un organigrama específico que defina los cargos y las funciones que tiene cada miembro de la organización. Lo que puede dar lugar a un solapamiento de tareas y funciones, así como a un desaprovechen las cualidades de los empleados. A la larga, esta situación terminará afectado a la productividad.

Un negocio en el que se haga una adecuada gestión de los recursos humanos, en el que se concreten las tareas, funciones y responsabilidades de cada empleado del equipo de trabajo será más competitiva y resolverá situaciones de crisis o indecisión mucho más rápido, ya que no habrá dobles mandos y cada persona conocerá el rol que debe desempeñar en estas situaciones.

5. No disponer de un inventario de recursos humanos. 

El inventario de personal es una gran base de batos que reúne las características de los trabajadores. En ese documento aparecen los datos de cada trabajador, así como sus  sus habilidades, aptitudes y capacidades, tanto aquellas relacionadas con el puesto que desempeñan como con vistas a futuros ascensos.

El inventario de recursos humanos es una herramienta de gestión de personal que muy pocas pymes utilizan y es una pena, ya que puede ayudarles a planificar con bastante exactitud la rotación de personal y, por tanto, disminuir sus costes. Mediante el inventario de recursos humanos podrás detectar actitudes y talentos dentro de la plantilla de trabajadores y encontrar a candidatos que pueden ocupar puestos claves en la empresa.

Por ejemplo, cuando el propietario de la empresa a medida que pasa el tiempo detecta que necesita incorporar a una persona que ocupe un puesto intermedio y se responsabilice del buen funcionamiento de los proyectos o que hable con todos los clientes en nombre de la empresa -porque tú ya no tienes tiempo de hacerlo-  para interesarse por sus inquietudes y conocer su opinión sobre el servicio que se le presta. Si dispone de un inventario de recursos humanos quizás no sea necesario que se contrate a nadie más, sino que dentro del equipo de trabajo actual se encuentre a la persona que reúna las actitudes necesarias para esa puesto y a la que se le puede ofrecer un ascenso.

6. Enfoque reactivo ante los problemas personales

La gestión de los recursos humanos que se hace dentro de las pymes es reactiva, es decir, que se actúa cuando ya ha aflorado el problema en lugar de tomar medidas para prevenirlo.

Ese enfoque es responsable de un clima laboral negativo que, a su vez, puede aumentar los costes de la empresa y en el peor de los casos, incluso exponerla a acciones legales por parte de los empleados afectados. Para prevenir estos problemas, es fundamental contar con un plan de prevención de riesgos laborales y también un plan de mejora del clima laboral que haga hincapié en la creación de un canal de comunicación que funcione y le sirva a los empleados para manifestar abiertamente sus preocupaciones e inquietudes dentro de la empresa.

En conclusión, una buena gestión de los recursos humanos beneficia tanto a empleados como a empleadores. Un trabajador motivado es más productivo, los clientes estarán más satisfechos con los servicios que se le prestan y la empresa será mucho más productiva, lo que se verá reflejado en su buena reputación como empresa empleadora que atraerá a nuevos talentos. 

Todos son beneficios de manera que si eres dueño de una pyme,  te has dado cuenta de que no tienes tiempo de asumir la responsabilidad de la gestión de los recursos humanos de tu empresa y quieres dejarla en las mejores manos, te recomendamos que te pongas en contacto con nosotros. Somos especialistas en la gestión de recursos humanos y llevamos desde 1996 ayudando a las empresas a encontrar los mejores talentos dentro de su sector. Si desea ampliar información, puede ponerse en contacto con nosotros en el 91 598 90 00. ¡Te esperamos!

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