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¡Descubre cómo evitar un conflicto en el trabajo con la técnica del banco de niebla!

Son muchas las ocasiones en la que nos enfrentamos a situaciones en las que resulta muy complicado mantener la calma y actuar con mesura.

La falta de asertividad es muy común en el mundo laboral y en la vida personal y guarda una gran relación con el nivel de satisfacción profesional. Una persona que está contenta y se siente satisfecha con su trabajo suele ser aquella que ha aprendido a lo largo de su vida a expresar lo que no le gusta y concentra sus esfuerzos en buscar soluciones. Decir que “no” o poner límites sin que la conversación derive en una discusión es un arte que hay que aprender a dominar.

Técnica del banco de niebla

Existen varias técnicas de comunicación asertiva para evitar llegar a un estado anímico de desmotivación y desánimo provocado por frustraciones vividas que se van acumulando.

Una de esas técnicas se conoce como “banco de niebla”. En breves palabras este método consiste en aprender a dar la razón durante una discusión sin perder el punto de vista propio. Esta técnica lo que busca es controlar la agresividad y aprender a sobrellevar las críticas para que mejore el ambiente en la oficina. A esta técnica también se la conoce con el nombre de “claudicación simulada” y se puede aplicar tanto en el terreno personal como en el ámbito profesional.

Otro de sus puntos claves consiste en crear una distracción mediante frases estratégicas, sin ceder en la postura inicial y reconociendo los argumentos y las quejas de los demás para que esa postura no se reconozca como un ataque o contraria al criterio de la otra parte. Además, emplear frases como “seguramente tengas razón” o “comparto tu opinión” durante una discusión promueve la serenidad y la calma.

Rechazar de forma directa una petición puede ocasionar un conflicto. En lugar de eso, aceptar condicionando a terceras situaciones e inmediatamente hablar sobre cuestiones que ya han tenido lugar y focalizar la atención en los puntos que podrían hacer cambiar de opinión al interlocutor o al menos, hacer que se olvide temporalmente de sus demandas.

Esta manera de gestionar los conflictos no busca una victoria a corto plazo sino a largo plazo. Y basa su método en controlar las emociones negativas y las situaciones que generan tensión y tiranteces. Ante cualquier tipo de negociación y a la hora de hacer frente a exigencias de terceras personas, frases como “comparto tu opinión pero pensamos que el nuevo enfoque que proponemos puede mejorar la situación”, despertará la curiosidad del interlocutor y puede darle la vuelta a la situación.

Ejemplos de aplicación de la técnica del banco de niebla para evitar conflictos

Veamos un ejemplo de la aplicación de esta técnica cuando el líder de tu departamento cuestiona tu rendimiento y te sugiere que deberías organizarte mejor para no retrasar la entrega de un proyecto. En lugar de dejarte llevar por tus emociones, ponerte a la defensiva y defender a capa y espada tu trabajo, es mejor que le reconozcas que tiene razón y que entiendes su preocupación por cumplir con los plazos acordados. De esta manera no expresas directamente que no estás de acuerdo sino que empatizas con él y dejas para otro momento en el que estés menos molesto esta conversación.

Cuando tenga lugar esa conversación, será el momento de exponer tu postura y de que argumentes que no puedes cumplir con los plazos, porque además de esa tienes otras tareas asignadas que también son urgentes pero que te preocupa tanto como a él el rendimiento del equipo y que se cumplan con los plazos de entrega.

Otro ejemplo para aplicar esta técnica sería cuando un compañero te pide ayuda para hacer la misma tarea y ya le hemos explicado en reiteradas ocasiones cómo se hace. Para evitar el enfrentamiento no dirás que no quieres ayudarle o que ya debería saber hacerlo, eso generaría una discusión. Lo que haras es decirle que entiendes que puede resultar una tarea complicada pero que él ya tiene los recursos necesarios para hacerla y que confías plenamente en sus capacidades para hacerlo.

En resumen, esta técnica lo que busca es centrarse en la solución y no entrar en una discusión o generar un conflicto dando una respuesta negativa. La clave está en mostrar una posición empática pero sin renunciar a nuestro punto de vista.

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