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El líder que necesita una empresa en la nueva normalidad

El líder que necesita una empresa en la nueva normalidad

Las empresas se encuentran en una situación de incertidumbre debido a la crisis sanitaria ocasionada por la Covid19. En pocos meses han tenido que adaptarse a nuevas formas de trabajo y hacer frente a una situación para la que nadie estaba preparado.

La figura del líder es fundamental durante y después del coronavirus. Un líder digital que debe ser empático, innovador y versátil para adaptarse a los cambios que inevitablemente tendrá que hacer frente en la nueva normalidad.

Un líder es una persona con la capacidad de llevar a personas donde no esperaban que podrían llegar. Pero, ¿qué competencias y/o habilidades debe tener para dirigir una empresa durante la nueva normalidad?

1. Líder inspirador que motive a su equipo y sea capaz de manternerlos unidos. Es importante que se muestre cercano y empático.

2. La complejidad de la situación hace cada día más necesario un liderazgo colaborativo y complementario que pueda trabajar codo con codo con su equipo para sacar adelante los proyectos y alcanzar los objetivos marcados.

3. Debe disponer de una visión estratégica y definir las prioridades a corto y largo plazo. También es fundamental que las revise con las frecuencias que el mercado demande.  La crisis sanitaria ocasionada por la pandemia exige que el líder sea práctico y ágil a la hora de marcar las prioridades.

4. El mercado cambia constantemente y a una velocidad apabullante y la continua adaptabilidad a los cambios exige una empresa con más conocimientos compartidos y mayores niveles de delegación. El líder debe ser consciente de esas necesidades y no querer abarcar más tareas de las que puede hacer frente. Debe delegar responsabilidades en sus personas de confianza.

5. Valores sólidos y un ejemplo para el equipo: solidario, humilde, optimista y, sin duda, valiente. Los valores de un líder reflejan su forma de ver e interpretar la realidad que le ha tocado vivir y la conducta con la que va a afrontarla.  Dar ejemplo legitima a un líder y ahora, más que nunca, se debe poner en marcha este tipo de liderazgo.

6. La aptitud y la gestión que se haga durante una situación adversa. Las adversidades se vencen con focalización, disciplina y una visión centrada en la búsqueda de soluciones. De nada vale comparar esta situación con otra, o imaginar que se podría haber hecho las cosas de otra manera… Lo importante es centrarse en buscar soluciones en el ahora. De esta manera, se rebaja la presión y es más fácil desarrollar nuevas ideas y  emprender nuevos proyectos.

7. Orientación de la estrategia empresarial a resultados. La viabilidad de una empresa se juega en su capacidad para adaptarse a los cambios con agilidad. El líder debe saber gestionar su activo más preciado y a la vez, el más escaso: el tiempo. Por ese motivo, es tan importante que delegue y haga un eficiente reparto de tareas entre su equipo más cercano para llegar a todo. El nuevo líder debe renunciar al control total de todo lo que pasa y se hace en su empresa. No puede asumir las responsabilidades que le exige la nueva normalidad, sino delega algunas tareas importantes.

8. Innovación y modelo digital. La principal batalla que se está librando ahora mismo en los mercados es la batalla entre los modelos de negocios. El futuro es digital y eso cuanto antes se entienda mejor. Hay que empezar a pensar y hacer en entornos digitales en los que todas, o la mayor parte de las tareas, estén digitalizadas y puedan realizarse en cualquier momento, desde cualquier sitio con ayuda de un dispositivo conectado a Internet. Para afrontar este desafío, el líder debe mostrarse abierto a los cambios y rodearse de los mejores talentos, profesionales que le ayuden a lograr sus objetivos.

9. Las antiguas estructuras jerárquicas de control están obsoletas. El líder actual tiene que trabajar en equipo y de forma transversal. La coordinación y la confianza es el caldo de cultivo de la creatividad y la innovación. Parte del trabajo que debe realizar el líder es conectar los conocimientos y habilidades de los diferentes miembros de su equipo para que se encuentren dentro de la organización y se complementen.

10. Dotes comunicativas y gran capacidad de escucha. Todo lo que hemos comentado anteriormente se vería limitado sino se complementa con una buena comunicación interna en la que cualquier miembro del equipo tenga la libertad de expresar su punto de vista, aunque difiera del resto, o su visión respecto a cualquier tema. Las ideas divergentes enriquecen los proyectos de una forma mucho más potente que las que son semejantes, por eso un buen líder tiene siempre que estar dispuesto a escuchar a las personas que forman parte de su equipo aunque no compartan su opinión.

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