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¿Qué tienes que revisar antes de firmar un contrato laboral?

Antes de incorporarte a un nuevo empleo debes firmar el contrato de trabajo. En este documento se recoge los derechos y obligaciones del trabajador y de la empresa durante el tiempo de vigencia del contrato, es decir, mientras dure la relación laboral entre ambas partes.

Es normal que estés emocionado/a por tu nuevo trabajo y que tengas ganas de formalizar el contrato cuanto antes; pero antes de que lo hagas, debes asegurarte de que has entendido bien el documento para que sepas exactamente a lo que te estás comprometiendo y que a la larga esto no te suponga un problema.

Lo primero que debes saber si estás a punto de firmar un contrato laboral es que puede ser individual o colectivo. En primer lugar, tenemos las condiciones que se le exigen al trabajador en cuanto a horarios, tareas, funciones, etc. Y en segundo lugar, tenemos el convenio colectivo que es un acuerdo entre representantes de las empresas (la patronal) y los representantes de los trabajadores (los sindicatos) en el que se fijan las condiciones generales del empleo, como son: la duración de la jornada laboral, los días que le corresponde al empleado de vacaciones, etc.

¿Qu´e tipo de contrato estás firmando?

Otro punto importante antes de formalizar el contrato es conocer qué tipo de contrato estás firmando según su duración y/o tipología. Actualmente en España existen varios tipos de contrato:

  • Contrato indefinido: cuya duración es indeterminada, es decir, que se ha acordado la fecha de inicio del contrato pero se desconoce la de su finalización.
  • Contrato temporal: este tipo de contratos se firma por un periodo de tiempo determinado. A su vez, también puede diferenciarse tres subgrupos: obra o servicio, eventual o interinidad.
  • Contrato de formación: este es un contrato que solo se puede aplicar a los profesionales que tengan entre 16 y 30 años.
  • Contrato de prácticas: esta modalidad de contrato únicamente es válido para estudiantes o personas que se acaben de graduar.

¿Tiene un periodo de prueba?

Es normal que la empresa establezcan un periodo de prueba que aparece reflejado en el mismo contrato. Si es así, tienes que tener en cuenta que el periodo de prueba para los técnicos titulados es de 6 meses, como máximo.

Para el resto de trabajadores no puede exceder los 2 meses. Comprueba que esto está así reflejado en tu contrato y si hay algún error, coméntalo para que se modifique.

El puesto de trabajo

En el contrato se incluye la descripción de tu puesto de trabajo que incluye, entre otras cosas, la categoría profesional a la que perteneces, tus funciones y las tareas que tienes realizar.

Comprueba detenidamente esta información para que te cerciores de que coincide con lo que habéis pactado en la entrevista de trabajo. Si existe algún cambio con el que no contabas, como por ejemplo, la categoría profesional, coméntalo con la empresa para que se subsane antes de la firma.

Datos personales

Otra cosa en la que te tienes que fijar es si tus datos personales son los correctos y no incluyen ninguna errata. Concretamente, la empresa para redactar el contrato te pedirá: el número de la afiliación a la Seguridad Social, tu nombre y apellidos, el DNI completo, la fecha de nacimiento, tu nivel formativo y la dirección de contacto.

Remuneración económica

El salario que vas a cobrar por tu trabajo debe aparecer obligatoriamente en el contrato. Lo normal es que aparezca el salario bruto, es decir, la cantidad que cobras antes de que se le apliquen las retenciones. Aunque también puede aparecer el salario neto, que es el resultado cuando ya se le han aplicado las retenciones y será lo que realmente ingresará la empresa en tu cuenta bancaria cada mes.

Si lo que aparece es “salario según convenio”, tendrás que revisar en el convenio colectivo la tabla salarial que le corresponde a tu puesto de trabajo. Eso es, como mínimo, lo que tendrías que percibir cada mes.

Para que no te equivoques, lo mejor es que solicites a la empresa un borrador de tu nómina y compruebes cuánto sería una vez que se le hayan aplicado las retenciones. Sería interesante que comprobases también las retenciones que te están (por ejemplo, el porcentaje de IRPF) aplicando para asegurarte de que todo está correcto y es el que te corresponde según tus circunstancias personales. Si tienes dudas, lo mejor es que lo comentes con una gestoría laboral.

¿Cuántos días de vacaciones tienes?

El periodo de vacaciones se establece en el convenio colectivo, pero también puede pactarse directamente entre el trabajador y la empresa. En el primer caso, puede que se indique “según convenio” y tendrás que revisarlo en el convenio colectivo los días que te pertenecen de vacaciones. En el segundo caso, obligatoriamente deberá aparecer especificado en el contrato el total de días de vacaciones.

La que sí establece la ley es que las vacaciones no pueden ser inferiores a 30 días naturales o 22 días laborables. Es decir, 2 días y medio de vacaciones por mes trabajado. En el contrato también debe aparecer los horarios de trabajo, las jornadas intensivas y las dietas, si las hubiese.

Cláusulas adicionales

Es fundamental que revises todas y cada una de las cl´´ausulas que aparecen en tu contrato para que puedas detectar aquellas que se salen de lo común en un contrato. Hacerlo o no, es la decisión que te va a evitar cualquier disgusto en el futuro, así que tómate tu tiempo para entender todo lo que pone en el documento. Si necesitas asesoramiento, siempre puedes acudir a una gestoría laboral para que te explique el contrato antes de formalizarlo.

Espacios en blanco sin completar

Si en el contrato detectas que hay espacios en blanco que no están rellenos, o que falta información por rellenar, comunícalo. No firmes nada sin antes asegurarte de que no queda ninguna información por completar. Esto incluye todo lo que hemos comentado hasta el momento: el salario, el horario laboral, el tipo de contrato o las vacaciones. ect.

Por último, tendrás que comprobar que el documento cumple con los requerimientos legales. En ese caso, ten en cuenta que el documento impreso debe incluir el sello oficial del Ministerio de Trabajo y especificar que se trata de un contrato de trabajo y no de otra modalidad de contrato; como por ejemplo, el contrato mercantil, que exige que estés dado de alta como autónomo.

Todos estos puntos debes tenerlos muy claros ante de formalizar el contrato porque todo lo que hayas firmado tendrás que cumplirlo. No importa si este es tu primer contrato de empleo o si ya has firmado unos cuantos, siempre es fundamental que te tomes un tiempo para leer con atención y comprender todo lo que pone en el documento, y una vez que lo tengas claro, tomar la decisión de firmar o no.

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