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Redacta un buen CV usando la Taxonomía del Bloom

Tener un buen currículum vitae es fundamental para que tu búsqueda de empleo sea un éxito. Actualmente existen una gran variedad de modelos de CV que te permiten mostrar tu trayectoria profesional con una apariencia más esquemática; o bien algo más elaborado a través de una presentación redactada al detalle sobre toda tu carrera, donde tu implicación personal es mayor. Existen currículum vitae en formato digital, papel o incluso, en formato vídeo. 

Elegir un buen formato es tan importante como seleccionar qué información vas a incluir y cuál no, así como destacar las habilidades en detrimento de otras dependiendo de los requisitos del puesto al que quieres postular como candidato. ¡Es aquí donde juego un papel clave la taxonomía de Bloom!

¿Qué es la taxonomía de Bloom?

Alrededor de 1950, el psicólogo Benjamin Bloom crea un sistema de categorías para clasificar las competencias que cada persona va adquiriendo durante su formación. Estas categorías además, están ordenadas en función de su dificultad para alcanzarlas. Con el paso del tiempo este sistema ha ido evolucionando y revisándose hasta definir una serie de etapas que son: recordar, comprender, aplicar, analizar, evaluar y crear.

A cada una de estas etapas se les asigna una serie de verbos para que resulte más sencillo e intuitivo determinar en qué fase te encuentras. La lista de verbos más representativos son los siguientes:

– Recordar: listar, reproducir, utilizar, observar, repetir, reconocer.
– Comprender: explicar, parafrasear, interpretar, comparar, preguntar.
– Aplicar: clasificar, simular, producir, solucionar, dibujar, manipular.
– Analizar: resumir, contrastar, diferenciar, investigar, priorizar.
– Evaluar: ordenar, reseñar, defender, concluir, criticar, recomendar.
– Crear: modificar, diseñar, planificar, revisar, teorizar, transformar.

Esta metodología es tan importante y necesaria en el plano educativo como en el plano profesional y resulta especialmente útil para clasificar las competencias profesionales en un CV.

¿Cómo aplicar la taxonomía de Bloom?

Un CV debe estar bien redactado. Hay dos modelos más extendidos, el Currículum Europeo que ocupa varias páginas y en el que se dan más detalles sobre la formación, los logros personas y las habilidades del candidato.  Y otro modelo también muy popular es el que está más extendido en EEUU. Donde se prefiere un currículum mucho más esquemático resumido en una única página en la que aparecen los datos claves sobre la vida profesional del candidato.

Una vez que has elegido la información que vas a incluir y el formato, lo siguiente que debes cuidar es el lenguaje que vas a emplear en la redacción. En muchas ocasiones, por no saber elegir bien los términos adecuados, los profesionales de Recursos Humanos no pueden valorar realmente las capacidades que posee el candidato. Para que esto no te pase y que seas capaz de transmitir tus capacidades de la forma más adecuada,  utiliza los verbos de la taxonomía de Bloom en tu CV. De esta forma, será fácil determinar en qué fase te encuentras y el valor que puedes aportar a la empresa.

Si tu idea es redactar un CV más esquemático, puedes enumerar tus habilidades y emparejarlas con los verbos de la taxonomía. Si por el contrario, te decantas por la versión más extenso, entonces  redacta frases más detalladas. Por ejemplo: dispongo de conocimiento aplicado del gestor de contenidos WordPress (dejando claro que sabes clasificar, simular, producir, solucionar, dibujar, manipular, etc.).

Aplicar la taxonomía del Bloom en un CV no es una tarea compleja; sin embargo, agrega mucho valor. Si se presta atención en este tipo de detalles, la imagen que se ofrece de uno mismo es mucho más profesional. Además, también te permite destacar entre los  demás candidatos que optan al puesto de trabajo vacante.

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